La pandemia vino a transformar diferentes paradigmas a raíz de una nueva normalidad basada en lo digital. La educación, uno de los pilares fundamentales de la sociedad, se vio completamente modificada.
Pero además de la educación en sí misma, vino a cambiar, en algún punto, el rol del docente, las formas de vincularse, como también a evidenciar ciertas fallas de las políticas educativas.

Irma Galván, es docente de geografía del IPETYM 61, Gral. Manuel Savio, de Salsipuedes, una institución pública y técnica de la zona, que no es ajena a esta nueva normalidad y a las transformaciones sociales.
Ella nos cuenta qué es ser docente en este contexto y el compromiso social con sus alumnos y familias.
En un primer momento Irma, junto con otras y otros colegas, de manera espontánea formaron una Red docente ante los mensajes que le llegaban de las familias de sus alumnos con la preocupación de no poder continuar sus estudios virtualmente dadas las escasas condiciones.
Sin embargo, los hechos fueron más allá hasta conocer realidades económicas. Desde allí, comenzó un trabajo solidario con entrega de bolsones que los mismos docentes se encargaron de entregar puerta a puerta.
En este sentido y, en referencia a la situación actual, Irma dijo que “Los más castigados son los lugareños, porque la gente que vino (a vivir a la zona), vino a buscar tranquilidad, pero ya vienen con un trabajo, con una profesión, más estable económicamente”.
“El problema es la gente que se crió acá, y todos sabemos que no hay mucho trabajo, no es un lugar donde haya muchas posibilidades. La única que tienen es ir a Córdoba y hoy por hoy eso se ve resentido por el transporte”, puntualizó.
Y afirmó: “Lamentablemente nuestros alumnos lo están sufriendo en carne propia”.
Desigualdad en el acceso a la tecnología
Un punto central para poder continuar con los estudios en este marco donde la digitalización es el único medio de acceso y, el cual marca la deficiencia política para repensar otras situaciones.
Los docentes, fueron y son quienes, sólo por puro compromiso y dedicación, intentan llenar ese vacío de la falta de acciones públicas.
En este sentido Irma comentó que un equipo de docentes, a medida que fueron conociendo las realidades, fueron quienes se encargaron de sacar fotocopia al material de estudio y se las acercaron, con “plata de sus bolsillos”. Son alumnos “que no tenían celular”, explicó.
Ante esto, la docente explicó: “Nosotros más o menos lo que sacamos es que un 30, un 40% no tiene acceso”.
Otro de los motivos es que “vivimos en zonas inhóspitas, la población es muy dispersa, entonces hay zonas en donde ni siquiera llega el servicio a Internet. Hay zonas bien rurales y bien marcadas”.
Sin embargo, también enfatizó que en algunos casos “es la falta de dispositivo”. Ante esto comentó que “si bien, todo el mundo tiene un celular en la casa por ahí es el único dispositivo y es el que recibe (las tareas) el hermanito que va a la primaria, el que va al jardín, el que va al secundario y son familias ensambladas”.
En relación a las políticas gubernamentales de la provincia, endureció y expresó: “Para mí desde siempre la realidad es muy dispar”.
“Las políticas siempre fueron pensadas para unos pocos, esa es la realidad. Yo creo que no todos tienen acceso y queda afuera una porción importante de la población. Principalmente, los niños, los adolescentes”.
En este sentido reflejó que hay jóvenes que tienen “muchas ganas de trabajar pero realmente no tienen los medios”.
Más que el conocimiento
Irma, en cuestiones netamente de educación remarcó que hoy el conocimiento abunda y se puede encontrar en “cualquier lugar”.
Sin embargo, son otras cosas las que priman. “Yo creo que hay otras cuestiones en las que la escuela cumple un rol importante. no se si basado en el conocimiento precisamente, pero si basado en lo social, en lo vincular”.
“Y es con las realidades que nos encontramos todos los días. Lo que significa la escuela para un estudiante. El espacio de contención es fundamental”, remarcó.
En este punto relató que en la entrega de los módulos, los reciben con enorme alegría y con gestos como “¡Viniste! ¿cómo sabías donde vivo?”. “Yo creo que eso es lo más importante”, dijo Irma. “Hay compañeros que vuelven repleto de amor pero también quebrados”.
A su vez destacó que intentan mantenerse en contacto por WhatsApp, porque “el vínculo no debe perderse. Todo el tiempo saber que estamos del otro lado, y mensajes de aliento. Es fuerte”.
“El conocimiento va a ser trabajado el año que viene, nosotros lo articulamos, pero la contención, la conexión, lo emocional es fundamental. Más en esta época. Si a nosotros como adultos nos resulta complejo, poder entender, poder transitar este período, imaginate un adolescente, que tiene todo tipo de sentimientos a flor de piel, que está adoleciendo, es mucho más complejo”.
La familia, fundamental en la triada
“La presencia de las familias es muy importante, hay chicos que vos te das cuenta que tienen una familia presente, que lo organizan, lo acompañan. Y hay otros que, por más que quieran y tengan toda la buena voluntad del mundo, están muy solitos”, precisó la profe de geografía.
Siguiendo esta línea evaluó los motivos: “Ya sea porque los papás no tienen estudios o porque viven con una abuela o una tía, son familias ensambladas”.
“A esos chicos les cuenta un poco más y, son los que nosotros tratamos de empujar un poquito, porque al no tener un referente o una ayuda están muy perdidos”.
Y agregó: “vemos que está ausente (la familia). No todos tenemos la suerte de tener una familia que acompaña y hay que entender que existe la diversidad y que quizás son los que más necesitan. Yo los entiendo porque no es fácil por ahí estar solos”.
Dedicación full time
La docente destacó que el compromiso para con sus alumnos y sus realidades, es una dedicación full time. Un repensar cada contexto y acompañar al máximo posible.
Estudiantes que manifiestan no tener dinero para las actividades, «para cargar crédito en los celulares». Familias que expresan su preocupación por no tener trabajo.
“Nosotros somos los receptores de todo eso”. Y agregó: “Para eso tenemos que estar preparados y ser fuertes, para poder contener, dar una mano, escuchar”, finalizó Irma.
Campaña de donación de Zapaz
Por último, se sabe que continúa la campaña de donación de zapatillas hasta el 22 de agosto. Se busca recolectar calzado desde el número 36 al 41 para cubrir la demanda de algunos estudiantes y familias.
























