Ante la apertura del ciclo legislativo en el Congreso de la Nación, el presidente adelantó que habrá un proyecto de ley para “desdolarizar” las tarifas y adecuarlas a ingresos en “pesos”. Además, apuntó hacia el Poder Judicial.
Acompañado por la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, Fernández expresó ante la Asamblea Legislativa: “La pesadilla de tener que decidir entre alimentarse y pagar servicios ha llegado a su fin».
El jefe de Estado, anunció este lunes, el envío al Congreso de un proyecto de ley para «desdolarizar» las tarifas de los servicios públicos y «adecuarlas a una economía que tiene sus ingresos en pesos».
Asimismo, Fernández adelantó que enviará seis proyectos «estratégicos» de ley que conforman una «convocatoria a la unidad nacional» para conformar los «pilares de un gran proyecto de desarrollo».
En su discurso de apertura, además indicó que así como la Ley de «Economía de Conocimiento» es un «logro colectivo», Argentina,señaló, necesita sumarse a las «cadenas globales de valor a través de la tecnología 4.0»
Otro de los proyectos que destacó, es el de «utilización del cultivo de cannabis con fines de industrialización para uso medicinal e industrial», al destacar que la industria de ese producto se «triplicó» en el último tiempo.
En cuanto a los proyectos que ya se debaten en el Congreso, el mandatario le pidió al Parlamento que «apure» el de reducción del impuesto a las ganancias para el salario medio, que permitirá que «más de un millón de argentinos quede liberado de pagar» ese tributo, así como también los jubilados.
«Le pido al Congreso que se apure en el tratamiento del proyecto que permite la reducción del impuesto a las ganancias«, dijo luego de mencionar otros hitos relacionados con el trabajo como que «la industria recuperó todos los empleos que se habían perdido durante la pandemia», al abrir el 139 período de sesiones ordinarias del Congreso.
Otro punto a resaltar de su inauguración, fue apuntar a la justicia y expresó: «El Poder Judicial está en crisis», al referirse al caso del fiscal Carlos Stornelli e indicó que enviará proyectos para el funcionamiento de la Corte Suprema.
Se trata, según el presidente, del «único poder que parece vivir en los márgenes de la democracia».
«La reforma del Poder Judicial en su más amplias dimensiones es una demanda impostergable de la sociedad», y añadió: «Quisiera que en mis críticas al sistema judicial nadie vea rencor ni voluntad de favorecer a alguien».
El mandatario recordó que en Argentina «hay un fiscal procesado por delitos severos como el espionaje ilegal o extorsión que sigue en funciones como si nada», en una alusión a Carlos Stornelli, a quien no nombró.
A este fiscal, continuó, «no se le aplica esa doctrina que recomendaba la detención preventiva de personas cuando su poder residual pudiera afectar la investigación». Y continuó: «Su poder no es residual, está vigente», cuestionó.
En sintonía le pidió al Congreso de la Nación que asuma el rol de «control» del Poder Judicial que le otorga la Constitución Nacional ante los «desvíos» en los que está incurriendo ese poder del Estado, y mencionó el caso del juez Gustavo Hornos y sus visitas al expresidente Mauricio Macri, sin mencionarlo directamente sino el caso.























