Familiares y vecinos del barrio Quebrada Honda de Unquillo, marcharon pacíficamente hasta la Municipalidad pidiendo justicia por el asesinato de su hijo.
El pasado sábado 27 de junio, cerca de las 5 am, Rodrigo Minué, un joven de 20 años, recibió un disparo en la nuca produciendo su fallecimiento casi inmediatamente. El disparo, fue producido por un vecino de 65 años.

Según fuentes policiales y tras el testimonio del hombre mayor, informaron que el joven de 20 años se encontraba en la despensa del frente consumiendo bebidas alcohólicas e intentó ingresar a su casa a robar.
El vecino, según dijo, en defensa propia y de su vivienda, propulsó disparos, uno de ellos impactando en la nuca. También expresaron que el muchacho portaba un arma.

Por otro lado, vecinos que vivenciaron el hecho y familiares pronunciaron que Rodrigo, estaba yendo a la despensa con un amigo a “comprar cigarrillos”, que no portaba ningún arma blanca y que “murió con 200 pesos en la mano”.
A raíz de este contexto, decidieron hoy manifestar en las calles de Unquillo pidiendo justicia y el esclarecimiento, pero además, denunciando la arbitrariedad de la detención del único testigo (su amigo), Alexis Balderrama, quien continúa detenido por “intento de robo”.
Desde la policía informan que el hombre mayor se encuentra detenido, mientras que familiares denuncian: “el que mató a mi hijo está en su casa viendo la televisión”, expresó Gabriela, madre del joven.
Entre el reclamo de justicia, también denuncian al accionar de las fuerzas policiales: Daniel, padre de Rodrigo expresó que en el Hospital Urrutia, donde fue llevado el cuerpo, “entre llanto y grito” la policía los golpeó y reprimió, utilizando gas lacrimógeno.
“Me dejaron un tajo en el ojo y me rompieron los dientes”,expresó Daniel mostrando su rostro, entre expresiones de dolor e impotencia. “A mí también me golpearon”, expresó la madre.

Tanto Daniel, su otro hijo y el testigo fueron detenidos “a las cuatro horas por resistencia a la autoridad”, según el relato policial y, luego los familiares fueron puestos en libertad, tras el pedido de poder hacer el duelo.
Finalmente, Liliana Cepeda, vecina de Minué y quien acudió al lugar en cuanto sintió los disparos, resaltó: “dejó a un bebé de cuatro meses. Estaba muy contento y me consta que no andaba haciendo nada. Era un chico muy dulce”, expresó.
A su vez, puntualizó que el vecino, quién disparó con un arma larga, se lo conoce por ser agresivo. “Dicen que el era un delincuente y sé que no, pero el que disparó y mató a una personas es más delincuente todavía”, expresó con impotencia.






















