A apenas siete meses de haber sido entregadas las viviendas por la Provincia a los damnificados de la inundación del 2015, ya hubo derrumbes.
Algunos vecinos llevan más tiempo viviendo, y otras llegaron después, lo cierto es que en todas las viviendas hay problemas transversales: no hay muros de contención, no hay desagües y se suma las humedades y rajaduras en paredes.

El pasado 15F no solo se conmemoró los seis años de la trágica inundación que dejó a ciudadanos sin techo, hubo fallecidos y una memoria colectiva difícil de olvidar, sino que precisamente, seis años después a una de las vecinas del loteo se le desmoronó el muro de casa.
Cinco años de reclamos y lucha para finalmente poder tener sus viviendas y, al parecer la lucha continúa.
Valeria Viñas narró que el pasado martes por la noche, a punto de acostarse, escucharon una explosión y al gritar su hija, “salí y ví el muro caído”.
Lo cierto es que el muro construido por la empresa contratada por el gobierno provincial, “No tenía cimientos ni columnas. Hicimos un techo de nylon y eso lo sostuvo para que no se terminara de caer”, relató Valeria.
“Una desgracia con suerte”, dijo Maru, otra de las vecinas, a lo que Valeria agregó: “mis hijos estaban jugando ahí”. Un patio cubierto de agua y una contención que no contuvo con la fuerza de la tierra húmeda.
“Cumplimos 6 años de la inundación y años de lucha
para que nos den las casas. Y con lo que pasó no estás seguro”.
En este sentido expresó: “Psicológicamente no estás bien porque llueve y recordás lo que pasó. Encima fue en la misma fecha”.
Por su lado, Débora Cuello, vecina del lado, explicó que al ver el desmoronamiento “me agarró un escalofrío” y, remarcó que tiene cinco hijos y cada vez que llueve se “desbarranca el patio y esta vez fue el muro”. “Está mal hecho. No tienen cimiento, relleno, ni hierros”.
Paola Mariani, otra de las vecinas damnificadas y activa en la lucha por las viviendas, comentó: “Desde que llegamos a vivir a las viviendas fueron dos semanas bárbaras, pero siempre nos planteamos más que todo en el primer loteo de los muros de contención”.
Y agregó: “Cuando fue la última lluvia que se taparon todos los desagües y que se empezaron a desmoronar los terrenos, hubo una de las viviendas que se desmoronó muchísimo y le quedó la casa prácticamente colgada en el aire”.
Más reclamos, más defectos
Sin embargo, son más los inconvenientes que atraviesan: “Algunas viviendas empezaron a tener problemas de humedad, casas rajadas. Trabajadores de las empresas nos contaron que las rajaduras fueron tapadas con enduido”.
Casas construidas a “mal escuadra”, techos “sin carga”, “las conexiones de agua estaban todas hechas por la vereda, no tenían muros de contención”, además relató Paola, “sangrías mal hechas que al cabo de pocos meses se tapan” y, humedades.
“A raíz de las últimas lluvias, porque la anterior y esta fueron bastantes fuertes, ya se terminaron de ver todos los defectos que tenían las casas”, señaló Mariani.
Frente a este contexto, Mariani relató que tanto en el loteo 93 y 94, “faltan las obras también de desagüe, ya nos empezamos a inundar”. Sin ir más lejos explicó “se me hacía literalmente una laguna detrás de mi casa y tuve que poner plata de mi bolsillo, de donde no tenía, para hacer el desagüe porque era eso o inundarme”.
“A una de las chicas, que no tenía hecho el desagüe, se le inundó la casa, tenía 40 cm de agua en el garage”, narró.
“Cuando viene lluvia, en vez de estar en nuestras casas,
tranquilos, disfrutando de que al fin tenemos lograr tener
nuestra vivienda, estamos mal, nerviosos, porque se
nos desmoronan los terrenos, nos entra agua en las viviendas»
Asimismo, la vecina comentó que “Toda el agua del barrio completo, más el agua que baja de las casas de arriba que no pertenecen al loteo, toda esa agua vienen a parar al desagüe que está delante de mi casa”.
Y agregó: “Cuando llueve literalmente se escucha el ruido de creciente, la cantidad de agua que entra por ese canal y no puedo sacar el vehículo. Ojalá que no me pase nunca una urgencia”.
Ante este escenario, Paola indicó que vienen realizando los reclamos al municipio, quien según la vecina “la Municipalidad anotaba cuando quería los reclamos y los pasaba a provincia, y según ellos desde provincia no contestaban”, aunque algunos arreglos fueron hechos.
“Cero empatía con nosotros”. Y expresó: “Alan Bassi – secretario de Obras Públicas y Privadas de la municipalidad de Unquillo – se comprometió que iba a venir y nunca vino” y “el intendente brilla por su ausencia, solo vino para la foto”.
Respuesta del Municipio
Por su lado, expresó que están realizando un relevamiento para “encarar la obra definitiva” y contener las “aguas de los patios”, algo que según dijo no estaba previsto en el contrato y es “un ítem que adeuda la subsecretaría de Viviendas”.
Además, afirmó que se mantiene conversación con la Provincia para la realización de las obras de manejo de escorrentías pluviales que faltan, a través de la empresa adjudicataria de las viviendas, Toinar SRL.
Asimismo explicó que el desmoronamiento sucede en cuatro o cinco viviendas de la “parte alta” que afectan “a las viviendas de abajo”. “El plan alcanza un radio de 12 casas a las que se eliminará cualquier problema a futuro. Además, coordinamos con los vecinos cómo proseguir”.






















