Hasta ahora, Rusia se anticipó a todos y el presidente Vladimir Putin anunció que se ha registrado la primera vacuna contra el coronavirus.
En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia, señalando que deberán seguir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo.
«Acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad», señaló el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.
Además, dijo que la organización se siente animada «por la rapidez en que se están desarrollando las vacunas» y espera que algunas de ellas «se muestren seguras y eficientes».
Pero las advertencias sobre su posible eficacia y su seguridad comenzaron a dar vueltas desde hace semanas. La carrera de Rusia para permitir el uso en civiles de una vacuna contra el coronavirus antes de que se completen los ensayos clínicos podría poner a las personas en riesgo, según una también cuestionada por la asociación local de laboratorios farmacéuticos multinacionales.























