Fragmentados entró en su segunda etapa, en la cual se podrán ver las producciones artísticas que los jóvenes fueron realizando en el marco de la cuarentena.
Se trata de un proyecto desarrollado por la Dirección de Cultura y el Área de Juventud, mediante el cual los jóvenes de la ciudad presentaban un registro cotidiano fotográfico o literario.

¿La temática? Registrar “cómo vive cada uno los cambios que impulsó la cuarentena”. Se sabe que el confinamiento, generó y aún, al margen de mayores libertades, genera nuevas percepciones, sensaciones, pensamientos, el cual se intentó plasmar a través del arte.
“Mediante la (re)construcción personal poética, buscamos transformar la realidad en expresiones sensibles y expresar las emociones en imágenes y palabras”.
En esta segunda instancia, se podrán ver las producciones y votar a través de likes en la imagen de cada participante de la fanpage de Cultura Río Ceballos. La votación estará habilitada hasta el domingo 19 de julio inclusive.
Un fragmento de Canela Andrada: “La Ciudad Muda”
Pero las cosas extrañas también llegan a los pueblos disfrazados de ciudad y solo una pandemia pudo pararlo todo. Las calles curvilíneas estaban vivas solo de 9:00 a 16:00 y se plagaban de personas con barbijos y guantes de goma, se llenaban de miedo.
La noche se volvió de pronto muy oscura, tierra de perros sin dueño y heroicos deliverys que enfrentan la negrura en moto. Encerrados durante meses entre las mismas paredes, totalmente solos o con demasiada gente. Aprendimos a cocinar y bordar, terminamos libros y relaciones, pintamos la casa y limpiamos el patio, jugamos con el perro y regamos las plantas, hasta que ya no hubo nada que hacer. Nos refugiamos en el arte hasta que el refugio colapso y nos encontramos solos, aburridos y un poco tristes.
Fueron tiempos extraños sin escuela ni trabajo, por primera vez en la vida de muchos sin nada que hacer.
Al pueblo disfrazado de ciudad se lo comió el silencio, en las casas y negocios multicolores la gente dejó de hablar y los perros no ladraron en mucho tiempo.
Aprendimos del silencio aquello que nunca nos dio el ruido.
El pueblo disfrazado de ciudad era ahora la ciudad muda”.






















