Tras las llamas que sofocaron y que aún continúan afectando a una parte de Córdoba, Alejandro Villegas, dio una mirada en primera persona de los factores que atraviesan no sólo a un incendio, sino también a nivel humano.
En la jornada de ayer, Río Ceballos sufrió dos incendios, de pequeña magnitud, en el Camino al Cuadrado, los cuales fueron rápidamente sofocados por un aviso temprano y el fácil acceso.

Ambos, según informaron desde la Municipalidad de la ciudad y los Bomberos, fueron intencionales y, según lugareños, manifestaron haber visto a sujetos provocarlo.
Pero además, los Bomberos Voluntarios de Río Ceballos en la noche de ayer, lograron combatir el fuego que se acercaba a la Reserva Natural La Quebrada, junto a dotaciones de otras localidades que trabajaron sobre el otro extremo.
A raíz de esto, Alejandro Villegas, con 29 años de servicio y Jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios número 24, en una extensa entrevista comentó que no hay incendio que no sea provocado por el hombre, a no ser que “caiga un rayo” o, en su defecto, un vidrio en el suelo provoque el efecto lupa.
Aunque todos nos preguntamos los motivos por los cuales un individuo tiene la intención de provocar daño semejante, Alejandro, tampoco encuentra una razón.
En esta línea, el jefe del cuartel manifestó que hay una distorsión informativa, porque según su experiencia, la mayoría de los incendios no son provocados por intereses económicos, ejemplificando en intereses desarrollistas, ni tampoco el gobierno de Córdoba.
“Estas cuestiones se vuelven grises, cuando estás en el sistema y lo conoces de años, sabes que la mayoría de la información que circula no es cierta”.
En este punto, resaltó que sin embargo, no descarta que existen estos tipos de hechos, “en algún caso sí puede haber un interés desarrollista, pero no en el general”.
Y agregó: “Desde que tengo uso de razón se quema el Pan de Azúcar y ahí no hay ningún country”.
“No sé por qué prenden fuego. Pero piromaniacos hay desde que se descubrió el fuego”, expresó.
En relación al gobierno provincial, Villegas sostiene que no le conviene que esto ocurra porque tiene un gran impacto económico para la provincia en general.
“Cuando pasa esto, no sólo se hace un estudio de suelo después, sino también un estudio sobre el impacto económico que tiene”, indicó.
Por otro lado, Villegas puntualizó que “los incendios forestales no son imprevistos”.
Frente a eso, el jefe de bomberos señaló que para esta época del año se espera que se produzcan focos de fuego: sequías, heladas y un viento predominante del sector norte, son factores claves.
“Esto se espera todos los años, con más o menos intensidad” y puntualizó en que hace más de 120 días que no llueve, lo cual empeora el escenario.
En este sentido, señaló que tienen largos meses para prepararse ante la llegada de estas épocas anuales, con equipamiento, con logística, capacitaciones e incluso alimentos.
Se sabe, que el gobierno provincial todos los años destina un dinero a cada cuartel de Bomberos Voluntarios, y Villegas señaló además que hay un plan de logísticas que se suma a lo que cada cuartel diseña. “Atención médica, alimentos, combustible”, entre otros.
¿Será que, en algunas circunstancias, la burocracia provincial no hace que los recursos, en el momento de combate, lleguen a tiempo?
“La comisión directiva de los cuarteles tenemos varios meses para ordenarnos y ordenar los recursos” para enfrentar los incendios.
Otro punto a destacar, lo expresó el jefe de bomberos, y es que “los incendios grandes, están bien prendidos. Lo prende gente que sabe”.
Ante estas declaraciones, mencionó que hoy toda persona tiene acceso a un pronostico extendido y “sabe cuantos días de viento norte vas a tener”.
Sin embargo, con vocación de servicio y en la línea del fuego en estas largas jornadas que comenzaron el pasado domingo, Villegas destacó lo difícil que es combatir el incendio en las sierras cordobesas.
Por un lado, porque los recursos son limitados y que se trata de “zonas montañosas, de quebradas que uno no conoce o no recuerda de memoria”.
Por otro lado, destacó el difícil acceso a muchos de esos lugares, ya que tampoco existe un camino y la llegada se hace compleja. Pero aún así, se la rebuscan.
Pero además de las cuestiones climáticas adversas y los microclimas y vientos que existe en altura, también destacó el cansancio, el calor, la sed y el hambre, porque cuando se está en la lucha, no existen horas de almuerzo y descanso.
Sin embargo, hay algo más en la historia de un bombero y que Villegas señaló. Hay otros factores que hacen más compleja la tarea de ellos. “Es más triste ver a los animales intentando escapar, atrapados en un alambrado”.
En este punto, expresó que hay muchos voluntarios para ayudar a los animales heridos y quemados y que, la naturaleza se puede recuperar, pero no la fauna que murió en un incendio.
“Somos personas también” y agregó lo doloroso que es verlos y escucharlos. “Es complejo un incendio”.
Un esfuerzo de centenares de personas que se pusieron y se ponen al servicio de auxilio, arriesgando su integridad física, a causa de una minoría que intencionalmente provoca grandes daños en todos los sentidos.






















