Desde la Cooperativa de Obras y servicios de Río Ceballos, le solicita a la ciudadanía de Sierras Chicas que regulen en consumo en todo el corredor.
La crisis hídrica que se vive, sin duda en toda la provincia, continúa siendo un tema en agenda que preocupa. En la región la bajante del Dique la Quebrada, en Río Ceballos, sigue en alerta.

Desde la Cooperativa de Agua de la ciudad, y en el marco de la crisis, solicitó en las últimas horas una pronta reunión con autoridades municipales y prestadores del sistema hídrico integrado Sierras Chicas junto a representantes de las plantas potabilizadoras La Calera y La Quebrada, “a fin de analizar un plan de contingencia para la reducción del consumo de agua en el resto de las ciudades y localidades del corredor”, detallaron.
“La proyección actual, dado el escaso aporte de los ríos, la extracción que se hace desde la planta, la evaporación y las filtraciones indican un magro panorama para nuestra reserva hídrica, que se construyó para abastecer a una población de 50 mil habitantes, hoy sobrepasado ya que no solo provee del líquido vital a los habitantes de Río Ceballos”, manifestaron en un comunicado oficial.
En este sentido cabe destacar que la planta de La Quebrada, distribuye el recurso a Unquillo y una parte de Salsipuedes. Sin embargo, cuando hay fallas o inconvenientes en la planta de la ciudad de La Calera, funciona de salvataje para que los ciudadanos no se queden sin agua, como sucedió a principios del mes de diciembre pasado, tras los cedimientos que arrastró la lluvia.
Ante este escenario, Miguel Martinesi, gerente de la institución local, expresó: “Cuanto más se aleja uno del Dique La Quebrada, menos conciencia hay de la falta de este recurso”.
“Desde hace muchos años esta Cooperativa tiene una actitud educativa de cuidar el agua. Nosotros tenemos el consumo promedio más bajo del corredor, no llega a 11 metros por suministro de consumo, acá se hacen cortes y la gente está acostumbrada, la gente cuida el agua. Pero en el resto de las localidades no existe esa conciencia”, agregó.
El comunicado lanzado insistió en que “el resto de Sierras Chicas tome conciencia”.
Por su lado, Víctor Tavella, presidente del Consejo de Administración, dijo: “Para que a nosotros nos llegue el agua de La Calera, la tienen que cuidar todas las localidades del corredor. En Sierras Chicas hay muchísimos lugares donde el consumo es sin medidor, entonces la gente gasta a discreción”. Y agregó: “El sistema no es solidario con nosotros”.
El Dique La Quebrada presenta hoy una bajante cercana a los siete metros por debajo del nivel del vertedero.
Frente a esto, el ingeniero Agustín Cascú, encargado de la Planta Procesadora de Agua La Quebrada, explicó por qué pese a las lluvias de las últimas semanas, la situación no deja de alarmar y la reserva hídrica continúa bajando su nivel.






















