Hubo repercusiones en la iglesia y el catolicismo por la decisión adoptada en el Senado de la Nación sobre la Ley IVE.
Era inminente que el sector religioso comunicara su descontento por la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Durante largos años se manifestaron en contra de este hecho e incluso, intentaron mediar en las decisiones de los distintos gobiernos nacionales para que sucediera.
Por un lado, el papa Francisco destacó que “vivir es ante todo haber recibido la vida”, al encabezar en el Vaticano su última audiencia general del año, realizada en la mañana de este miércoles y, agregó: “todos nacemos porque alguien ha deseado para nosotros la vida”.
“Para nosotros cristianos el dar las gracias ha dado nombre al Sacramento más esencial que hay: la Eucaristía. La palabra griega, de hecho, significa precisamente esto: acción de gracias”, afirmó el Sumo Pontífice.
Y continuó: “Los cristianos, como todos los creyentes, bendicen a Dios por el don de la vida. Vivir es ante todo haber recibido la vida. Todos nacemos porque alguien ha deseado para nosotros la vida”.

“Y esto es solo la primera de una larga serie de deudas que contraemos viviendo. Deudas de reconocimiento. En nuestra existencia, más de una persona nos ha mirado con ojos puros, gratuitamente”, dijo el Papa.
En este sentido afirmó que “a menudo se trata de educadores, catequistas, personas que han desempeñado su rol más allá de la medida pedida por el deber. Y han hecho surgir en nosotros la gratitud”.
Previo a la sesión histórica del Senado, impulsada por el presidente Alberto Fernández, el papa Francisco aprovechó sus redes sociales para expresar: “Toda persona descartada es un hijo de Dios”.
El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) December 29, 2020
Otro de los comunicados que circuló fue el de La Conferencia Episcopal Argentina, dirigido a los senadores. Cabe destacar que tiempo antes de la sesión, habían realizado una misa pidiendo que “las mentes y corazones de los senadores sea iluminado” y no aprueben la Ley IVE.
En el comunicado, sostuvieron que la mayoría de los argentinos estaba «a favor de la vida» y puntualizan que el Estado debe poner atención en otras cuestiones.
Con el visto bueno de su titular, el obispo de San Isidro Monseñor Vicente Ojea, el comunicado expresó:
“La Iglesia en la Argentina quiere ratificar junto a sus hermanos y hermanas de distintos credos y también a muchos no creyentes, que continuará trabajando con firmeza y pasión en el cuidado y el servicio a la vida. Esta ley que ha sido votada ahondará aún más las divisiones en nuestro país. Lamentamos profundamente la lejanía de parte de la dirigencia del sentir del pueblo, el cual se ha expresado de diversas maneras a favor de la vida a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria”.
Y expresa: “tenemos la certeza de que nuestro pueblo seguirá eligiendo siempre toda la vida y todas las vidas. Junto a él (al pueblo) seguiremos trabajando por las auténticas prioridades que requieren urgente atención en nuestro país: los niños y niñas que viven en la pobreza en cantidad cada vez más alarmante, el abandono de la escolaridad por parte de muchos de ellos, la apremiante pandemia del hambre y desocupación que afecta a numerosas familias, así como la dramática situación de los jubilados, que se ven vulnerados en sus derechos una vez más”.

Por último, señala: “Abrazamos a cada argentina y a cada argentino; también a los diputados y senadores que valientemente se han manifestado a favor del cuidado de toda la vida. Defenderla siempre, sin claudicaciones, nos hará capaces de construir una Nación justa y solidaria, donde nadie sea descartado y en la que se pueda vivir una verdadera cultura del encuentro”.
Mientras la Iglesia pujó y apoyó a las personas Pro dos Vidas, quienes en algunos casos se basaron en dogmas religiosos fundamentalistas, por el otro lado, el sector contrapuesto busca quitar la mirada de la religión frente las decisiones y libertades individuales.

¿Qué dijo la senadora Gladys González?
La senadora de Cambiemos Buenos Aires, es católica y votó a favor de la ley: «El castigo y la culpa generan más dolor y más muerte. Debemos responder con amor y compasión».























