Los vecinos de la comunidad Casa Bamba repudiaron el anuncio de la Municipalidad de La Calera que expresó haberle puesto “fin a un problema histórico” con los vecinos.
Desde hace tiempo, los residentes de Casa Bamba, un poblado con más de 100 años, vienen pidiendo que se vuelva a abrir el camino público, único acceso de la comunidad, cerrado por el empresario Roberto Camarasa, propietario de tierras y de la minera Mogote Cortado.

Se trata del camino situado sobre la ruta E55 en la zona que se denomina “La herradura”, que además es el límite al acceso a la Reserva Hídrica y Recreativa Natural Bamba, territorio de interés para la producción minera.
Sin embargo, el poblado debe cruzar un río donde no hay puente ni pasarela y sin ir más lejos, tras los incendios del pasado mes de agosto que llegaron a la ciudad, los vecinos quedaron atrapados por no tener el puente y por el cierre del ingreso.
Ante esto, se suman los hechos de violencia que vienen denunciando por parte del privado. Y finalmente, decidieron llevar adelante un acampe que ya lleva más de dos meses.
Tras varias mesas de diálogo, el intendente, Facundo Rufeil se comprometió a realizar un acceso público y colocar una pasarela para que los vecinos de Bamba pudieran volver a tener acceso. Y comenzaron las obras.
Obras, que desde el Municipio dan por hechas, como también resuelto un “problema histórico con los vecinos”, pero que ellos mismos denuncian que no es cierto.
Darío Hidalgo, vecino de Casa Bamba expresó: “La pasarela no está instalada, el portón está abierto a media asta, dejan entrar a la gente selectivamente, cuando debería estar abierto supuestamente”.
“Acá hay una carta firmada por el empresario Camarassa, que salió de la misma Municipalidad, donde dice que él decide abrir el portón, hacer un camino público, en conjunto con el legislador Rodrigo Rufeil y el intendente Facundo Rufeil, pasando por encima de la justicia, la decisión de los vecinos”, añadió.
En este sentido, dijo que “la decisión de los vecinos es que este señor nos tiene que devolver un camino público que usurpó; generar de una vez por todas el libre tránsito” y, que devuelvan “el camino ancestral”.
Por otro lado, vecinos de la comunidad han realizado diversas denuncias ante la justicia por hechos de violencia, por el cierre del camino público pero además por el hurto de la correspondencia.
“La justicia tampoco se expide, ya venciendo los términos, en relación con el recurso de amparo que tenemos en casación, en el tribunal superior de justicia”, indicó Darío.
Y agregó: “La cantidad de denuncias penales que tenemos en Tribunales, no nos estarían otorgando el derecho a cesar el delito, nos han robado hasta la correspondencia y la justicia dice que no hay delito, está todo bastante mancomunado, el trabajo de la justicia con el gobierno de la nación, con el de provincia y el municipio”.
“Son todas mentiras lo que dice el intendente, no está nada resuelto, es insufrible estar acá. Y todo eso aguantando que en algún momento nos vengan a reprimir”, señaló.
Ante esto, cabe destacar, según las expresiones de Hidalgo, que la facultad de filosofía, de humanidades y sociales, están “a favor de que se respeten los derechos de Casa Bamba y eso es lo que nos mantiene sin agresiones externas, pero constantemente sufrimos violencia”.
“Humanitariamente estamos viviendo como perros” y agregó: “con el mensaje de Rufeil la gente piensa que se soluciono”, referido al video subido en la fan page de la Municipalidad.
Además, también expresó que están recibiendo acoso por redes sociales, “No nos pueden voltear con la realidad, entonces nos quieren ensuciar”.
Por otro lado, Hidalgo también denuncia que, a pesar de estar abierto, aunque con seguridad privada, el camino, y según relata de forma parcial, “no dejan entrar gente”.
“Es sistemático quien entra quien sale. Los amigos del intendente entran y salen todos y las personas que nos vienen a ver a nosotros le piden documentos, patente, los verduguea en la puerta. Están sistemáticamente rechazando gente”.
En cuanto al acampe, detalló: “Consideramos que el acampe no se levanta hasta que no se solucione todo, la parte judicial, el paso absolutamente libre por el camino ancestral”.
Pero sobre todo, “que nos devuelvan nuestra forma de vida, de trabajar, sacando la pandemia de contexto”, ya que expresó, y al margen del contexto epidémico, han perdido sus fuentes de trabajo, principalmente lo que respecta al turismo.
Comunicado del poblado de Casa Bamba
Jamás se consultó a la comunidad.
El acuerdo consiste en continuar por un año más con el portón abierto de día para el paso de quienes habitan alli y proveedores, no visitantes, y cerrado de noche (prisión de mínima seguridad) controlado por el mismo empresario que vulneró los derechos humanos de la comunidad una y mil veces (demoró el ingreso de la policía, de los bomberos, de paramédicos autoconvocados, separó a familias, impidió el ingreso de familiares, amistades y de los propios vecinos y hasta retuvo la correspondencia) También maltrato a jóvenes madres, etc).
Pablo Gigli, miembro de la empresa minera Mogote – Grupo minero, nos amenazó y extorsionó, en nombre propio y de sus socios, varias veces para que firmaramos documentación a ciegas……y nuestra libertad de tránsito continúa administrada por esa misma empresa.
Mientras tanto el empresario piensa abrir otro camino y explotar las sierras a cuyo pie se encuentra el pueblo con lo cual las posibilidades de subsistencia de la comunidad disminuyen vertiginosamente.
Exigimos libertad de tránsito por el camino histórico existente y la reglamentación de la reserva para que se cumpla el derecho de habitar un ambiente sano dónde nuestras vidas no sean expuestas constantemente.
Por otro lado, hay que aclarar un par de cuestiones el puente pasarela constituye un derecho de los vecinos pero lo cierto es que aún no hay un acceso al andén, es decir, aún no hay como acceder, es una prueba de obstáculos llegar al puente.
Ni mencionar, que hizo falta un Acampe y mil movidas más, para que aún no se concluya con la obra.
En síntesis, los Rufeil les cuidan los intereses a la minera, no así a la comunidad.






















