El Estadio Nacional de la capital japonesa fue el escenario de la celebración que, por primera vez en la historia, se realizó sin público a causa de las estrictas medidas de seguridad sanitaria a causa de la pandemia.
Los regatistas Santiago Lange y Cecilia Carranza Saroli, ganadores de la presea dorada en Vela en Río de Janeiro 2016, fueron los abanderados de la delegación argentina en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Uno de los momentos más emotivos para el deporte argentino fue el ingreso de la bandera olímpica llevada por seis atletas, entre ellos la judoca Paula Belén Pareto, ganadora de la medalla dorada en Rio 2016 y la de bronce en Beijing 2008, en el que será su último Juego Olímpico compitiendo en la categoría de hasta 48 kilogramos.
Argentina desfiló tras el paso de Grecia, que ingresó primera como cuna del olimpismo que comenzó en el año 776 AC, seguida por el Equipo de Refugiados, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Argelia, con las naciones ordenadas por orden alfabético.
Los atletas argentinos que fueron al acto (sólo unos pocos son elegidos para concurrir), liderados por Lange-Carranza, sobresalieron al romper el formalismo de las anteriores naciones que pasaron caminando de ordenada manera, ya que los argentinos lo hicieron bailando un pogo y cantando «Argentina es un sentimiento, no puedo parar».
Tras el desfile, los deportistas, jueces y entrenadores celebraron el juramento olímpico.
🇦🇷 ¡ARGENTINA! 🇦🇷
¡Se viene la banda!
Primer país hispanohablante en desfilar.🚩 @SantiagoLangeOk y @carranzasaroli#JuegosOlímpicos #CeremoniaDeApertura#StrongerTogether #Tokyo2020 pic.twitter.com/p2Ai6u3CuS
— Los Juegos Olímpicos (@juegosolimpicos) July 23, 2021























