En la ciudad de Unquillo, en una casona histórica recuperada por el Estado provincial, funciona un espacio sumamente estratégico y prestigioso dentro de la industria audiovisual local, nacional e internacional. Se trata del Centro de Producción de Animación Quirino Cristiani.
Dependiente del Polo Audiovisual de la Agencia Córdoba Cultura, el lugar se consolidó como una referencia nacional e internacional en animación, articulando políticas públicas, trabajo creativo y proyección global.

Ubicado en el tradicional barrio Villa Forchieri, el Centro es el resultado de una decisión política que apostó por la animación como sector productivo y cultural. Allí conviven estudios cordobeses que desarrollan cortometrajes, largos, series, videoclips, piezas experimentales y trabajos por encargo para mercados nacionales e internacionales, en un entorno que promueve el intercambio, la formación y la producción colectiva.
La historia del espacio se remonta a 2017, cuando el Gobierno de Córdoba y la Municipalidad de Unquillo firmaron el convenio para la cesión y puesta en valor del edificio. Tras un proceso de restauración, el Centro abrió sus puertas en 2019 como un espacio público de producción audiovisual, destinado a fortalecer el ecosistema de animación de la provincia y a posicionar a Córdoba en el mapa global de la industria.
El nombre no es casual. Quirino Cristiani, pionero indiscutido de la animación mundial y creador del primer largometraje animado de la historia, vivió largas temporadas en Unquillo. Su legado, ligado a la innovación y a la experimentación, atraviesa el espíritu del lugar que hoy lleva su nombre y que dialoga con el pasado, presente y futuro de la animación argentina.
Según se comenta, en su visita a la Argentina, Walt Disney lo invitó a trabajar con él en Estados Unidos. Cristiani no aceptó la oferta y se quedó en la Argentina hasta su muerte, en agosto de 1984.
Además de funcionar como un espacio de trabajo compartido, el lugar se abre a la comunidad a través de visitas guiadas, proyecciones, actividades especiales y eventos culturales. Esa vocación de apertura convierte al Centro en un punto de encuentro entre la producción audiovisual y la ciudadanía, integrando cultura, memoria y territorio.
























