La Legislatura de Córdoba entregó un beneplácito a la iniciativa “GlucoSense”, desarrollada por estudiantes de sexto año del Colegio Luterano Concordia, de la ciudad de Córdoba, dispositivo innovador que permite medir la glucosa en sangre a través de un método no invasivo y mejora la calidad de vida de las personas con diabetes.
El beneplácito se plasmó a través de un proyecto iniciado por la legisladora Karen Acuña y al que adhirieron, como coautoras, las legisladoras Ariela Szpanin, Dolores Romero y Cristina Pereyra. En el reconocimiento concretado en la Unicameral también estuvieron presentes los legisladores Inés Contrera y José Bría, además de Martín Giesenow, de la Dirección de Juventud de la Municipalidad de Córdoba.
“GlucoSense” fue desarrollada por los estudiantes (actualmente egresados) Agustín Brito Hess, Matías Campos, Francisco Lo Cascio, Trinidad Orellano y María Victoria Sarach, con la intención de mejorar la vida de quienes padecen diabetes. Facilita el monitoreo de los niveles de glucosa en sangre sin recurrir al método invasivo del pinchazo.
El proyecto destaca que “GlucoSense” demuestra “la capacidad de innovación de los jóvenes cordobeses” para “generar soluciones tecnológicas de alto impacto social”. Y agrega: “Posiciona a Córdoba como un faro de referencia en ciencia y tecnología, impulsando propuestas con un profundo sentido de responsabilidad y compromiso con la comunidad”.
Cómo funciona
El dispositivo funciona mediante tecnología de luz infrarroja, lo que no solo evita la incisión en la piel y el ingreso de material externo al organismo, sino que contribuye a la reducción de residuos plásticos generados en cada medición y disminuye los costos asociados al tratamiento.
La propuesta fue reconocida en la séptima edición del Hackatón ArcelorMittal, una competencia nacional organizada por la Fundación Acindar en la ciudad de Rosario, donde los estudiantes resultaron ganadores.
La diabetes es una enfermedad crónica que afecta al 11 por ciento de la población en Argentina, lo que equivale a más de cuatro millones de personas. Su carácter silencioso permite suponer que la cantidad de afectados podría ser mayor, lo que subraya la importancia de fortalecer la detección temprana y mejorar el acceso a tratamientos eficientes.


























