La Municipalidad de La Calera endurece los controles sobre el servicio hídrico. En medio de un plan de modernización que incluye la instalación de miles de medidores inteligentes, las autoridades detectaron una conexión clandestina en uno de los barrios privados más exclusivos de la zona.
El hallazgo se produjo mientras una empresa tercerizada realizaba la colocación de uno de los 7.000 medidores de alta tecnología destinados a automatizar las lecturas de consumo en toda la ciudad. Durante el procedimiento en un sector de del country, los operarios advirtieron que un medidor había sido «puenteado» ilegalmente, permitiendo el flujo de agua sin registro oficial.

Tras el reporte de la empresa, el Secretario de Agua y Saneamiento, Nicolás Pinto Souza, tomó medidas inmediatas: anulación total de la conexión clandestina, aplicación de una multa económica severa y restricción del servicio hasta que se regularice la situación administrativa.
Paralelamente, la asesoría letrada municipal, liderada por el Dr. Agustín Anglada, formalizó la denuncia penal correspondiente ante la justicia.
La palabra del Intendente: «No hay vecinos de primera y de segunda»
El intendente Fernando Rambaldi fue tajante respecto a la postura de su gestión frente a las irregularidades en sectores de alto poder adquisitivo: «Para nosotros no hay vecinos de primera y de segunda, todos son calerenses. Sólo diferenciamos a los que cumplen la ley y los que no».
El mandatario destacó el rol de los barrios cerrados en la comunidad, pero no dejó pasar la infracción: «Los vecinos de los barrios cerrados en nuestra ciudad son más de 8.000 y realizan un gran aporte, pero en el caso de este ‘vivo’ que se colgó del agua, los funcionarios actuaron conforme a los principios de esta gestión: multarlo y denunciarlo penalmente».
























